¿Mi perro tiene pulgas?

En los lugares del mundo donde las temperaturas invernales caen por debajo de los 20°C durante más de 40 horas al mes, los hogares y los animales domésticos tienen un pequeño descanso respecto a la aparición y la actividad de las pulgas. Pero cuando la temperatura empieza a elevarse en la primavera, aumentan las posibilidades de que su mascota pueda ser visitada por huéspedes no deseados. Las pulgas se vuelven más activas cuando las temperaturas son favorables (35°C con una humedad relativa del 70 por ciento son condiciones ideales para las poblaciones de pulgas).

Las pulgas son insectos muy activos, que se alimentan de la sangre de los perros y las personas. Saltan sobre los animales que pasan y se meten en el pelaje hasta la piel, donde permanecen bien escondidas mientras muerden e ingieren sangre. Esto es irritante para el animal, y para los humanos también, ya que las mordeduras pueden causar una severa picazón e inflamación.

Señales de comportamiento

En infestaciones severas, es fácil ver pulgas saltando y moviéndose dentro y fuera del cuerpo de su perro. En situaciones menos obvias, puede notar que su perro está inquieto y que se rasca, lame o mastica más de lo normal en ciertas áreas de su cuerpo. Sacudir la cabeza a menudo y rascarse las orejas es otro indicio de una posible infestación de pulgas en su perro.

Revisa la piel y el pelo

Para poder ver las pulgas reales que habitan en su perro, puede que tenga que estar muy atento. Las pulgas pueden saltar muy rápido y muy alto, e incluso en su tamaño adulto son muy pequeñas (de 1 a 3 milímetros). Son de cuerpo plano y de color marrón oscuro, casi negro. Cuanta más sangre ingieran, más claro será su color.

Para inspeccionar a su perro, póngalo de espaldas y revise las áreas que permiten que las pulgas se escondan mejor. Las axilas y la ingle son dos áreas que tienden a ser cálidas y protegidas, lo que las convierte en lugares preferidos para las grandes poblaciones de pulgas. Revise las orejas con cuidado para ver si hay signos de rascado, enrojecimiento, sangre o suciedad. Todos estos pueden ser signos de pulgas. La piel del vientre, la ingle o la base de la cola puede estar roja y con baches, especialmente si el perro se rasca mucho. La pérdida de pelo puede ocurrir en ciertas áreas que se rascan excesivamente, y puede haber manchas negras en la piel junto con costras.

Consiga un peine para pulgas (un peine especial con dientes muy ajustados) y páselo por el pelo del lomo y las patas de su perro. Los dientes del peine están diseñados para atrapar y sacar las pulgas de debajo del pelo donde se esconden. Asegúrese de acercarse a la piel cuando pase el peine por el pelo para tener más posibilidades de llegar a donde se esconden las pulgas. Tenga a mano un tazón de agua jabonosa para arrojar las pulgas vivas mientras se peina.

Un truco que puede ayudarte si las pulgas son difíciles de ver es colocar un pedazo de papel blanco o una toalla de papel en el suelo junto o debajo de tu perro mientras se le atraviesa el pelo. La suciedad de las pulgas (heces de pulgas) se desprenderá de la piel del perro y aterrizará en el papel.

Una forma de diferenciar entre la suciedad normal y la «suciedad» de las pulgas es mojar cualquier mancha negra que caiga del perro en la toalla de papel blanco (usando agua normal rociada sobre las manchas). Si se vuelven de un color marrón rojizo oscuro, se ve la sangre digerida que la pulga ha pasado por su cuerpo y ha excretado.

Revisa el ambiente

Las pulgas no se quedan en su perro. También se pueden encontrar por toda la casa, y especialmente en las zonas donde su perro pasa mucho tiempo. Examine detenidamente el área de alimentación, la cama y los lugares preferidos de su perro para detectar signos de suciedad por pulgas (manchas negras) o las propias pulgas.

Otro método que puede utilizar para buscar la suciedad de las pulgas en la casa es usar calcetines blancos y caminar por las áreas frecuentadas por su perro. Las pulgas y/o la suciedad de las pulgas pueden ser recogidas por las fibras de los calcetines y resaltarán sobre el fondo blanco.

Otro método, llamado «trampa de luz», también puede ayudar a detectar la presencia de pulgas en el hogar. Por la noche, antes de que se hayan apagado todas las luces, coloque un pequeño cuenco de agua con jabón para lavar platos cerca de una luz nocturna en el suelo. Las pulgas tenderán a saltar hacia la luz y caerán en el tazón, donde se ahogarán. Por la mañana, puede que encuentre varias flotando en el agua.

Consultar con el veterinario

Si no puede encontrar ningún signo de pulgas reales en su perro o en su entorno, o si ha realizado el tratamiento completo de erradicación de pulgas en su perro y en su casa pero su perro sigue rascándose excesivamente, es hora de pedir consejo a su veterinario. Él o ella le ayudará a determinar la causa del malestar de su perro y le sugerirá opciones de tratamiento.

Más de este autor:

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre aquí

Artículos relacionados

Lo más nuevo

Cómo elegir un criador de perros adecuado

¿Está buscando un cachorro de pura raza? Elegir el criador adecuado es el primer y más importante paso. Recuerde que un cachorro sano es...

Vacuna contra la enfermedad de Lyme en los perros

Hay dos tipos de vacunas para perros: las vacunas esenciales y las no esenciales. Las vacunas esenciales, como la de la rabia y el moquillo,...

¿Cuánto cuesta una limpieza dental para perros?

Muchos cuidadores de mascotas no se dan cuenta de que una gran parte del bienestar de su perro es su salud dental. A la...